miércoles, 20 de enero de 2010

Discusiones


Muchas veces tenemos la tendencia de ponernos a discutir, por mera impulsividad, simplemente para demostrar que tenemos razón. Analicemos esto más de cerca. ¿Qué es lo que realmente vamos a ganar con esto? ¿Realmente creemos que si ganamos la discusión, nuestro adversario va a cambiar de opinión? Las respuestas a estas preguntas son negativas porque nadie cambia de opinión obligado y lo único que habremos conseguido es herir a nuestro adversario.

Hay que recordar que todos tenemos un orgullo que puede ser herido, y nos sentimos criticados al pelear con la gente y no llegaremos a resolver ningún problema, más bien podemos agigantarlo.

Ahora bien, si queremos que los demás vean nuestro punto de vista, que nos escuchen, que nos tomen en serio cuando hablamos lo primero que debemos hacer es evitar la discusión, como en este chiste:

Paco: Oye Manolo, ¿Cómo haces para mantenerte así tan en forma?

Manolo: No discuto con nadie

Paco: Venga Manolo, que por eso no será

Manolo: Tienes razón, no es por eso

Dale Carnegie el sociólogo norteamericano nos da unos tips para evitar discutir con la gente. Éstos son:

-) Desconfíe de su primera impresión instintiva
-) Controle su carácter
-) Busque las áreas de acuerdo
-) Sea honesto
-) Prometa pensar y analizar con cuidado las ideas de sus oponentes
-) Agradezca sinceramente a sus oponentes por su interés
-) Posponga la acción de modo que ambos bandos tengan tiempo de repensar el problema

Así que recordemos cuando estemos a punto de gritarle a alguien, no hacerlo y más bien buscar una solución en conjunto. Jan Pieerce, un tenor de ópera dijo “Cuando dos personas gritan, no hay comunicación, sólo ruido y malas vibraciones”

1 comentario:

Maria Luisa dijo...

Más que dudar de nuestra primera impresión instintiva, diría yo que debemos dudar de nuestro primer impulso instintivo. Suele ser poco correcto, y cargado de una emocionalidad, que, en ese punto, no es necesaria ni racional.