
Las elecciones de las primarias opositoras están cerca. Seis son los que se atrevieron a lanzarse como pre candidatos: Maria Corina Machado, Leopoldo López, Capriles Radonsky, Pablo Pérez, Pablo Medina y Diego Arria. La mayoría de estos candidatos proponen MEJORES autobuses, MEJORES vías, MAS Y MEJORES escuelas, MEJOR Burocracia (en el buen sentido de la palabra), como si el problema de este gobierno fuese la EFICIENCIA. Yo no dudo de la mediocridad con que este gobierno realiza sus proyectos y que la falta de eficiencia sea un problema, pero no es la raíz.
El verdadero problema de este gobierno es que hemos perdido, en gran medida, la democracia. Partiendo de esta premisa, hay varias opiniones encontradas que yo no comparto. La primera es que esto es falso porque este ha sido el gobierno que más elecciones ha tenido en la historia venezolana y si la democracia viene del griego DEMOS = PUEBLO y KRATOS = PODER, al pueblo se le da poder a través de la consulta popular y eso es suficiente para llamar a un régimen democrático. La fórmula simplista es que a más elecciones, mayor democracia. Es decir que si se somete a voto popular el regreso a la esclavitud, ¿Es democrático, porque el sabio pueblo así lo eligió? No suena bien.
La democracia debe funcionar de tal forma que su esencia se mantenga en pie. Para eso es necesario guiarse por unos valores determinados que la fortalezcan. Por ejemplo, los militares deben ser obedientes y no beligerantes a ninguna parcialidad política y deben estar sometidos al poder civil. ¿Por qué? Porque lo contrario es la deformación de la razón de ser de una fuerza armada (Es decir militarismo).
Otra de las características de una democracia es la separación del Estado y el Gobierno. Los Europeos tienen muy claro esta separación, primero por una razón histórica. Las Monarquías Absolutistas en Francia e Inglaterra los hicieron tener terribles reyes que concentraban todo su poder en sí mismos tales como Enrique VIII o Luis XVI y hasta tenían sus filósofos como Thomas Hobbes que defendían esta posición. La segunda razón es que en la actualidad la separación de poderes es tal que en España, el Presidente es el Jefe de Gobierno y el Rey es el Jefe de Estado. Igual en Inglaterra con la Reina y el Primer Ministro. En Italia no hay nobleza, pero hay un Primer Ministro y un Presidente que hacen clara esta separación.
En el continente americano no pasa eso, porque el presidente es Jefe de Estado y Gobierno. Esto es lo que puede traer confusiones en la población, pensar que no existe tal separación. El estado es un ente que debe permanecer apolítico e institucional no importa que Gobierno este administrando. Lo contrario trae, como ya hemos visto, segregación. Si eres señalado por el Gobierno como enemigo, olvídate que el Fiscal va a procesar alguna denuncia que tengas. Esas son las cosas que pasan cuando un Gobierno destruye al Estado, sea de derechas o izquierdas.
Por último está la impunidad. Uno de los más grandes aportes de la revolución francesa a la política, es que todos somos iguales ante la ley. Los gobernantes no pueden pasar por encima de las leyes sin ser enjuiciados, no deben ser inmunes. No lo confundamos con la libertad de culto y el respeto a quienes tienen una forma de pensar distinta a nosotros.
Por lo que yo he visto, el único pre-candidato que entiende todo esto es Diego Arria. Promete una asamblea constituyente para recuperar todos los espacios democráticos que el país ha perdido (Por eso el periodo transitorio). Promete enjuiciar a quienes han robado tanto y tan descaradamente desde las alturas del poder. Promete rescatar las instituciones que han sido secuestradas por el Gobierno. Tiene ya un proceso para llevar a Chávez a la Haya. Entiende que el País,para avanzar, necesita recuperar primero la democracia que tan golpeada ha estado por estos últimos 13 años de Gobierno. Cuanta razón tenía Jorge Olavarría en su discurso el 5 de Julio de 1999, cuando advirtió a todos los venezolanos todo lo que se nos venía encima. ¡Nada se le escapó, en todo acertó!