domingo, 20 de diciembre de 2015

El Malquerido.



“¡Aquí estuvo Raymundo y todo el mundo!”, fue la primera impresión que tuve al salir de la función de la nueva película de Diego Rísquez, en el que ha demostrado una evolución muy positiva en su trabajo.

Apostando a que la película va a ser un éxito en taquilla, se llenó de cameos insólitos, tales como Chataing y/o Roland Carreño. Además de arriesgarse a lanzarla justo en el estreno de la nueva película de la Guerra de las Galaxias, esperando que el producto final sea un hit que la iguale, apuesta que debo admitir es bastante arriesgada.

Para los que no conocen al personaje (me incluyo en el lote) Felipe Pirela conocido como “El Bolerista de América”, fue un grande la música en su tiempo con un trágico destino. Ingredientes perfectos para una película.

La película cuenta con destacadas actuaciones como Natalia Román, Iván Tamayo, Samantha Castillo, Carlos Cruz, Sócrates Serrano, Kenia Carpio, que hacen de la película, a mi juicio, su principal atractivo. La mayoría tuvo que lidiar con un acento ajeno al suyo, y creo que lo logran. La única actriz que desentona en la película y no logró capturar al público con su personaje fue Greisy Mena, que interpreta a una niña de 13 años con quien obligan a casarse.

No puedo pasar por alto que Chino, atraerá a la fanaticada del reguetón a las salas de cine, marcando un hit en taquilla. Chino, no es actor, no tiene ninguna herramienta actoral que lo ayuda a defenderse en la película, sin embargo, en cine a veces vale más estar en casting que saber actuar; sin embargo vale destacar que no desafina ni desentona cuando canta, lo que balancea su mala actuación. El guion pone al protagonista a narrar la historia a través de una entrevista de televisión, ingenua y aburrida, que está desconectada con la historia, y que simplemente existe como excusa Deus ex machina para que comience una narración, mal estructurada y peor contada. 

A nivel de dirección artística Diego es muy cuidadoso con su paleta de colores, y los filtros en la luz que te llevan a las épocas del reconocido cantante, además de recrear con locaciones, carros y vestuarios aquellas épocas de antaño.

El guion cabe destacar que es el mejor que ha llevado Risquez en su carrera cinematográfica, aunque aún con todo, le faltó pulitura. Los conflictos de su vida personal están bien llevados, sin embargo los de su carrera, no estuvieron tanto. Le faltó ampliar más su distanciamiento con Billo Frometa (Héctor Manrique) y afincar más su relación con su manager (Iván Tamayo) que debió haberse impuesto como uno de los antagonistas, cuando su carrera comienza a declinar; lo mismo con la historia del dealer Carlos Cruz, que pudo haber sido el antagonista con más fuerza de la película. Samantha Castillo que interpreta a una cantante famosa, (léase: La Lupe) tiene una interpretación formidable, rica en humor y una frescura que sólo la actriz logra, sin embargo dentro del arco dramático, es un personaje sobrante. Por el contrario el personaje de Mariaca Semprun como la antagónica suegra de Felipe, está escrito de forma que logra hacer su viaje completo en el arco dramático, pero que en muchos momentos la actriz no pareciera lograr las intenciones correctas.

Finalmente dentro de la película, me llamó particularmente la atención una escena onírica en donde una mesa flota sobre el mar y en el que el personaje pareciera tener un momento de clarividencia sobre algo fundamental y revelador para el público, pero que al final ni la tiene, ni la revela, que termina convirtiéndose en una escena sin sentido.


sábado, 20 de junio de 2015

El Pie de la Virgen





El Pie de la Virgen obra original de Andrés Eloy Blanco y dirigida actualmente por Orlando Arocha se presenta en sus últimas funciones en la Caja de Fósforos de Bellos Monte.

Un grupo de estudiantes, cada uno con su respectivo mote, se reúnen, filosofan, hablan de la tiranía de Topón y de qué podrían hacer frente a él. Cabeza azul, líder de la banda es enjaulado por el Tirano. Es rescatado por su novia de la jaula y le repite la profecía que escuchó de la estatua de la virgen: sólo su pie derrotará la serpiente de dos cabezas. La resolución es completamente inesperada pues el autor se lleva la metáfora tan literal que resulta confusa. La novia de cabeza azul se corta su pie, se cose el de la Virgen y cierra la obra con la derrota de Topón y el pie de ella encima.

Doña Ana pareciera representar la madre Patria, la mujer sometida de Topón que lleva luto por encima de una ropa colorida; ve con tristeza a sus hijos, sin saber qué hacer por ellos. Topón es una caricatura de Juan Vicente Gómez, cabeza azul representa al movimiento estudiantil de la generación del ’28, los malucos son la milicia al servicio del dictador.

Del montaje cabe destacar la contemporización de ciertos elementos en vestuario, escenografía y música. La obra abre como musical con la música de la Rapsodia de Queen (Mama mía) recurso que ha usado el director en varios de sus montajes. En Pterodáctilos (su anterior montaje) me pareció un recurso acertado, sin embargo aquí me produjo algo de ruido.

El vestuario contemporiza la pieza en casi todos los personajes y de manera magistral te da las claves para hacer la conexión con la generación del ’28 al trocar, de un acto a otro, los pupitres y pizarras, por los murales de la Central. La brutalidad e idiotez del dictador no requiere de ninguna contemporización, tampoco los pseudointelectuales que lo aplauden como focas y que en voz baja murmuran y se burlan.

A nivel actoral, además de Antonio Ruiz y Eulalia Siso que son los actores de larga trayectoria, destaco la actuación de Aitor Aguirre en especial en el momento en que es enjaulado y por un momento hace pensar a los subordinados de Topón.

A pesar de la excesiva abundancia de metáforas y otros recursos literarios que requieren de un complejo esfuerzo de entendimiento por parte del público, a grosso modo el mensaje de la obra llega, se entiende. Las conexiones entre el movimiento estudiantil actual, la brutalidad del dictador y la represión de los soldados al servicio del mismo, son palpables y se entienden. Por eso pienso que haberse presentado, previo a la Caja de Fósforos, en el Teatro Municipal para el festival fue un acto de valentía y coraje.

miércoles, 6 de mayo de 2015

La lección

SPOILER ALERT: SI NO HAS VISTO LA OBRA, NO LEAS ESTA CRÍTICA.
La lección, obra original de Eugenio Ionesco y ganadora del primer premio del Festival de Jóvenes Directores del Trasnocho Cultural. Dirigida por Leonardo Van Shermek y con las actuaciones de Héctor Castro, Rebeca Pierich y Varinia Arraiz.

La escenografía son unas telas llenas de pintura roja, (haciendo el símil de la sangre), una mesa llena donde se esparce la misma pintura, dos sillas y una jaula con un cuchillo dentro. Con esta escenografía, el público inteligente puede revelar el final desde que se sienta. La obra está correctamente actuada y bien dirigida en la mayor parte de la obra. No hay ningún actor que sobresale sobre el otro, sin embargo tampoco hay ninguno que esté mal. Podría decirse que hay un buen equilibrio entre los actores.

Cabe mencionar también el esfuerzo a nivel publicitario que ha tenido esta obra, muy atractiva con los videos multimedias que te lleva a recordar a las comedias chaplinescas.

La comedia de la primera mitad de la obra es sumamente hilarante, en lo que respecta a la primera lección sobre aritmética, donde la estudiante sabe sumar, mas no restar y sin embargo se sabe de memoria todas las multiplicaciones posibles.



De nuevo la obra te revela el final (esto ya es problema dramatúrgico) cuando la sirvienta anuncia que la filología (que es la segunda lección) “lleva a lo peor”. Lo que sigue aquí es una tensión muy fuerte donde la incomunicación (tema preferido por Ionesco), se incrementa más y más, hasta llegar al clímax esperado, donde el profesor asesina a su alumna y se deja ver unos ganchos de carnicero, revelando que no es primera vez que sucede. El momento más emocionante de la obra, es el final donde la criada le pone una esvástica para salir a la calle por si las moscas “después de todo, se trata de política”, revelando aquí la clave esencial de la obra; vivimos en un mundo donde la violencia es el pan nuestro de cada día.  

Luna de Miel, Lotra de Sal.

Lola y Berni están casados e intentan llevar su vida en pareja como mejor pueden, para salvar su matrimonio. Esta es la premisa de esta obra ecuatoriana que trajo el festival. Una obra que mezcla el texto con pantomimas, que con el vestuario, la utilería y la música, dan una especial atmosfera de un matrimonio de primera mitad del siglo XX.

Sin embargo la obra no termina de dar el punch, a mi juicio personal, el argumento es aburrido y los textos son acartonados, aunque no me queda claro de si esa era la intención del dramaturgo para mostrar lo rutinario y repetitivo del matrimonio en sí.


Al principio me recordó a la Cantante Calva, después la obra fue perdiendo su encanto al ir disminuyendo el ritmo de la obra hasta convertirse en un gran bostezo del público. 

jueves, 30 de abril de 2015

Más pequeños que el Guggenheim.

           

El Guggenheim es un museo de arte contemporáneo que queda en Bilbao-España (y tengo entendido que hay otro en Nueva York). Su arquitectura es contemporánea (¿De vanguardia?), y visto desde afuera pareciera tener la apariencia de un barco. Comparativamente con otros museos, como el Metropolitan, el Prado, el Lourve, podría decirse que es pequeño, aunque no disertaré más sobre este punto, pues temo escribir alguna imprudencia y/o imprecisión de temas que no domino en su totalidad.

         Esta obra que trajo el grupo mexicano “Los Guggenheim”, más allá de hacerle honor al nombre de su grupo, no trata, como podría pensarse, de arquitectura, ni artes plásticas, ni vanguardias pictóricas, sino sobre las frustraciones.  
Gorka y Sunay, un dramaturgo y un director, regresan a México después de su viaje a España en busca de un mejor futuro, sin un centavo en la cartera. Frustrados, estos dos recuerdan cuando estuvieron frente al museo en cuestión y se sintieron tan chiquitos ante tan imponente museo, que deciden finalmente regresarse a su país natal, no tan jóvenes ya y con ganas de seguir haciendo lo que mejor saben: Teatro.  

         Se ponen manos a la obra y contratan a dos “no-actores”, un simple vendedor llamado “Jamblet” y un albino, Al. En el fondo todos son unos outsiders, una comedia que nos hace reflexionar sobre la frustración y la amistad. Como buena comedia tiene un final alegre, cuando finalmente todos se aceptan a sí mismos y donde las frustraciones los llevan a seguir intentándolo hasta que alcanzan finalmente el éxito.

         En tono de comedia la obra se va desarrollando con rupturas a la cuarta pared entre cada uno de los personajes, con un ritmo bien llevado, los textos bien concatenados y con una escenografía tan sencilla como una mesa de madera, cuatro sillas y una lamparita que cuelga del techo.


         Una obra que a mí personalmente me tocó de manera especial, pues deja un final esperanzador en el arte dramático en el que creo fervientemente, y como la obra es meta ficcional, (pues ellos están representando la obra que el dramaturgo escribe al final de la pieza), la esperanza es doble pues también me dice que hay buenas obras que están haciéndose fuera de nuestras fronteras.  

martes, 21 de abril de 2015

¿Otelo?

El grupo teatral Gabriel Chamé, de Argentina, invitado especial del festival, llegó con Otelo. Cuando pienso en Otelo no puedo evitar pensar inmediatamente en la versión en la que Laurence Olivier se pintó la cara de negro para representarlo o más contemporáneamente a Laurence Fishburne (Sí, Morfeo en Matrix) y Kenneth Bragnnar en su propia versión.

Incluso no pude evitar pensar en la versión de Javier Moreno, que, aunque tenía sus desaciertos a nivel de dirección, tiene las magistrales actuaciones de William Cuao y Antonio Delli. La primera observación antes de ver esta versión de Otelo, es no haber visto en ninguna foto del montaje a un actor negro. Me dije, “qué montaje tan raro, no creo que vayan a maquillar a un blanco”.

Efectivamente es la primera observación que haces de la obra apenas comienza, 



“¡Una obra que tiene como principal tema el racismo (además de los celos), y no hay un negro en escena!”


Al principio pensé que los actores estaban un tanto sobreactuados, pero después caí en cuenta que se trataba de una parodia, lo cual me asombró bastante. La sinopsis que te da el festival no te lo da a entender así: “Othelo es actual y me cuestiona sobre: el amor, la lealtad, el racismo, la ambición, la violencia doméstica, envidia, celos, frialdad científica y/o creencia sanguínea. ¿Qué es para nosotros un negro, un mentiroso, y la venganza?”

Al principio estaba horrorizado por lo que estaban haciéndole al Otelo de Shakespeare, después recordé que Aquiles Nazoa, uno de los mejores dramaturgos de principios del siglo XX en Venezuela, se dedicó en su mayoría a la parodia, sin embargo recordé también que Aquiles cuidaba muy bien sus textos, todos en verso y de una riqueza literaria incomparable.

A pesar de este primer shock, pude entregarme al género y disfrutar de la pieza. Los cuatro clowns de la pieza mantienen en sus 2 horas de obra la atención del público haciéndolo reír en todo momento. Sólo en el momento en que Otelo se llena de celos y asesina a Desdemona es que hacen de la obra una tragedia. El resto es parodia. No hay intención de tomar en serio ninguno de los temas subyacentes de la obra, sino de hacer burla de ellos para buscar la risa fácil del público.

La escenografía son unas cajas que mueven de un lado a otro para crear los distintos escenarios de la obra. Me sorprendió que con cuatro actores pudieran hacer todos los personajes. Un actor para Yago, otro para Desdémona, otro para Otelo y el otro que hace al resto de los personajes, Cassio, Rodrigo, Emilia, Bianca y Ludovico.

Tuve la interrogante durante casi toda la pieza, “¿Y cómo van a resolver la escena en que Rodrigo mata a Cassio?”, Respuesta que dejó sorprendidos a todos, pues el actor en ese momento debía hacer los textos de ambos personajes cambiándose inmediatamente la utilería que llevaba encima por cada texto dicho, para finalizar con el llamado de Ludovico, proeza para cualquier actor cómico, pues mantuvo el ritmo de la comedia que llevaban intacta. (Pensando que ya la obra tiene 1 hora 40 en este punto.)   


Una parodia divertida, bien actuada (o payaseada) y te mantiene por dos horas entretenido. Personalmente no la volvería a ver, sin embargo no puedo dejar de admitir que me divertí viéndola, y como esa era su intención, puedo decir que logran su cometido. 

lunes, 20 de abril de 2015

Gatomaquia y Un poco invisible.

Tuve oportunidad de ver dos obras infantiles que ofrece el festival de Caracas, el mismo día, y en la cual salí fastidiado de una y conmovido de la otra.

Gatomaquia es un poema de Lope de Vega que un grupo uruguayo llevó al teatro. Nunca he estado en contra de hacer adaptaciones, el problema es cuando no se respetan las leyes de lo que estás transformando.

Celina Sabor, especialista en el tema, afirma que Gatomaquia puede ser perfectamente un argumento de una Comedia de capa y espada en donde las Silvas I, II y III sirven de primer acto, en el que se presentan los amores de Marramaquiz y Zapaquilda y aparece Micifuz, un gato forastero rico, que conquista con dádivas el corazón de la gata.

Las silvas IV, V y VI sirven de segundo acto que empieza con la locura celosa de Marraquiz. Hay un concierto de las bodas de Zapaquilda y Micifuf, a lo que le sigue un segundo ataque de locura furiosa del despechado que produce el rapto de la novia el día de las bodas, y Micifuz que le declara la guerra. La silva VII funciona de tercer acto en el que la fatalidad del destino favorece a Micifuf; Marraquiz es asesinado por un cazador. Afirma la especialista que, “Un estudio en profundidad de la morfología de “La Gatomaquia” llevaría incluso a demostrar el ritmo teatral de la acción”. No hay dudas entonces, de que este poema es teatralizable.

Sin embargo a pesar de lo teatralizable de este poema, esta compañía uruguaya no supo hacer una buena adaptación. Predomina la narración en detrimento de la acción dramática, no fijas a ningún personaje porque no están delineados, las acciones se pierden, sientes que todo es repetición de lo anterior, la hora y media se te hace interminable. Terminas teniendo un texto muy bonito, pero poco atractivo dramatúrgicamente.

Además de eso, Gatomaquia tenía poco atractivo a nivel de dirección. Más allá de que los actores ocasionalmente tocaban uno que otro instrumento en escena, y un momento en el que rompen con un rap, sigue sin ser interesante la puesta. Creo que les hubiese ido mejor haciendo Fuenteovejuna.


Por el contrario, “Un poco invisible” fue una experiencia magnífica, a través de una perfecta fusión entre stop-motion, doblaje en vivo y dos actores, se logró un resultado muy interesante. Una historia además conmovedora, sobre la culpa de un niño por la muerte de su madre canalizado por un amigo imaginario “casi invisible”. Incomprendido por el mundo de los adultos, finalmente es el abuelo quien lo comprende y lo libera de su culpa, por tanto su amigo termina por desaparecer. Totalmente recomendable. 

domingo, 12 de abril de 2015

¡Arranca el festival!

Si hay algo que este gobierno nos está recordando todo el tiempo, a toda hora, en todo momento, es que todo lo que construyen con las manos, lo destruyen con los pies. Después de haber organizado un festival de talla internacional, con una excelente escogencia, comienzan ellos con mal pie.

Me refiero por supuesto al día de la inauguración, el viernes 10. En esta función especial en la que cada agrupación tenía derecho a dos entradas de cortesía, nos recibe conque nosotros llegamos tarde, habiendo estado allí a 20 para las 5pm, y por eso no podían darnos nuestras entradas porque la taquilla ya cerró.

No fui el único, mi madre, Vladimir Vera, Fedora Freites, Francis Rueda, Aura Rivas, entre otros estuvimos en el mismo embrollo, hasta que tuvo que bajar el Presidente de FUNDARTE a disculparse y conseguirnos puestos pues la inoperancia de protocolo no pudo lograrlo.

Entramos a las 5pm, hora en la que estaba estipulado comenzar, y en la que hicieron esperar a todo el público más de una hora porque el Alcalde (léase de Libertador) no había llegado a dar su discurso de apertura. A las 5 y 15pm entra alguien de protocolo a anunciarnos que la obra no comenzará todavía, pues el Alcalde dará su discurso primero y dando además órdenes a los medios de comunicación, sobre su organización. Mientras pasaba el tiempo, los aplausos de presión y desaprobación no se hicieron esperar, pero ninguno surtió efecto.

No es sino hasta las 6 y 15 que entra Ernesto Villegas al que media sala abucheó. Lanza un “Viva Chavez”, y comienza su discurso proselitista con el mismo disco rayado de siempre. Después sale Jorge Rodríguez también se lanzó otro discurso y en el que no dejábamos de tener el mal sabor en la boca después de haber esperado tanto. Había además más invitados políticos que artísticos.

Finalmente comienza la obra a las 6 y 20, Paganini, del que puedo decir en principio,

Gracias por haberme hecho pasar el mal trago anterior. Paganini, son un cuarteto, que no solo demuestran sus dotes como músicos sino como clowns, un espectáculo por demás interactivo con el público y no excesivo en su tiempo.


Entre su repertorio están la famosa Aria de Carmen (Bizet), Manuel de Falla, la estación Invierno de Vivaldi, La canción para Cello de Bach, entre otras  además de música tradicional country en un momento de “incertumbre musical que no estaba en el programa”, y como era de esperarse un gran final con el Caprice #24 de Paganini. Todo esto mezclado con un estilo clown abundante en cabriolas, estereotipos bien definidos, comedia física que hacen una risa universal y entendida por todos. Excelente selección para comenzar un festival de teatro. 

miércoles, 8 de abril de 2015

Sonia Chocrón no tiene "Ni un pelo de tonta."

Cuando mi padre me comentó que iba a dirigir una obra de una escritora, que es poeta, y que se está estrenando como dramaturga, lo primero que pensé fue “qué intenso, va a dirigir una obra rocambolesca, barroca, y llena simbolismos, parsimonia y metamensajes”, No fue el caso. Afortunadamente todo eso es parte de lo prejuicioso que me he vuelto como teatrero.

Pero ni tan calvo ni con dos pelucas. Salir del Urban Cuplé y haber visto una obra bien escrita, te hace sentir que hay esperanza en el teatro venezolano. Y este es el caso. Ni un pelo de tontas es una comedia con estructura clásica, planteamiento del conflicto correcto, el ambiente climático es el de una comedia, la duración es perfecta para plantear lo que se tiene que plantear y los personajes están bien definidos.

El casting está correctamente casteado, Mary Carmen Sobrino que está estrenándose como actriz, no está nada mal, Michelle Taurel es actriz con mucho potencial por explotar, se le ve buen futuro y Robert que es el que más cancha tiene, está en su zona de confort (no que eso esté mal). Lo bueno es que ninguno desentona. La dirección es dinámica, y conserva el ritmo de una comedia de este estilo, la dirección de arte literalmente está sacada de una peluquería real.

Una señora entra a una peluquería para hacerse un nuevo look porque va a reconciliarse con su esposo y la peluquera que la atiende es la amante. Para enredar más la cosa, un malandro entra a la peluquería perseguido por la policía y estando rodeados, intenta frustradamente de mantenerlas de rehenes. Pero, como de máscaras se trata, ninguno es lo que pretende ser.


El tema es claro: la apariencia. El venezolano vive de aparentar lo que no es. En este caso, la señora no es la millonaria que pretende ser, la peluquera no es la chavista que pretende ser y el que entra a la peluquería no es el malandro que pretende ser. El país se quita la máscara y nos muestra su verdadero rostro. Para ser una comedia del Urban Cuplé, supera las expectativas. ¡Yo sí quiero que Sonia Chocrón siga escribiendo teatro!

La obra se presenta en el Urban Cuplé, viernes y sábados a las 7pm y domingos a las 6pm. Entradas en tuticket.com o en las taquillas del teatro. 

martes, 7 de abril de 2015

Sudado



El primer ciclo (o temporada) del FIT-C que organiza Carmen Ramia (ahora hay que diferenciarlo así puesto que FUNDARTE también lo hace internacional), llega a su fin, con tres propuestas que se trajo, una de México, una de Argentina y otra de Alemania. Personalmente sólo pude ver la propuesta de Argentina, Sudado, por los compromisos teatrales que como actor llevo. 

Sudado es una comedia con un ritmo lento, sin punta climática, con un conflicto débil, demasiado larga para lo que tiene que contar y peor con final anticlimático. No son precisamente características que favorecen a una comedia, sin embargo, la obra flota por su comicidad en los textos y las situaciones con las cuales podemos relacionarnos.

Todos nos hemos enfrentado alguna vez a lidiar con obreros que en lugar de ofrecer soluciones, lo que hacen es llenarnos el camino de más problemas y excusas. De eso va esta obra. El título de la obra no es claro. Imagino que proviene del sudor de los obreros a la hora de… inventar excusas.

Dos obreros, uno peruano y otro argentino deben terminar el lobby de un teatro para una serie de conciertos que se programarán pronto. El Arquitecto llega a revisar cómo están los preparativos para la apertura, que es en dos días, y ni siquiera la mitad del trabajo está culminada. El proveedor no llegó con los materiales completos, los obreros quieren irse antes, no quieren trabajar el día siguiente, ofrecen un almuerzo al arquitecto y una infinidad de situaciones con las que alguna vez nos hemos tenido que enfrentar.

El final ni siquiera se entiende. Las luces del escenario se apagan para mostrar un cuadro fluorescente de Machu Pichu, por veinte larguísimos minutos. Textos al azar, silencios anti dramáticos, uno de los personajes sale de escena y se escucha un ruido extraño. Saludo. Es todo. Final abierto e incomprensible. Sinceramente no la recomendaría.


jueves, 19 de marzo de 2015

Regresa el FIT-C en nuevo formato.

Contra todo pronóstico, el FIT-C que organiza Carmen Ramia, regresa en nuevo formato. Esta vez se hará por temporadas a lo largo del año, siendo este su primera temporada. Para ésta primera temporada y sabiendo las dificultades que conlleva la realización de magna empresa, sólo participarán los grupos internacionales.

El festival para esta temporada se realiza con la colaboración de la Alcaldía de Baruta, la Embajada de México en Venezuela, la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el desarrollo, la Embajada Argentina de Venezuela y el Goethe Institut de Alemania y se realizará en la sala grande del trasnocho cultural con tres propuestas.

El festival abre el viernes 27 de marzo a las 7:00pm con el grupo mexicano Lagartijas tiradas al sol con su obra “Está escrita en sus campos”, dirigida por Francisco Barreiro a las 7pm, y el sábado y domingo 28 y 29 a las 6:00pm.

“Está escrita en sus campos” señala Barreiro, es una tentativa de generar un mapa de un territorio que no reconoce, un relato de una historia que más bien desconoce, un intento de re-apropiarse de un país.

La temporada continúa con la pieza argentina “Sudado” en dos funciones el 1º y 2º de Abril a las 7pm en el Trasnocho Cultural. Esta pieza dirigida por Jorge Eiro, aborda con humor e inteligencia el tema de la inmigración latinoamericana, por medio de una novedosa puesta que retrata los conflictos entre el hijo del fallecido dueño de una constructora y los albañiles que quedaron a su cargo en la refacción de un restaurante de comida peruana, localizado en el Barrio porteño del Abasto, con la actuaciones de Facundo Aquinos, Cristian Jensen y Facundo Livo Mejías.

El cierre de la 1era Temporada estará a cargo de la compañía alemana Grips Theater, de Berlín, en el Teatro Trasnocho los días 4 y 5 de abril a las 6:00 p.m. respectivamente, con la obra juvenil “La Princesa y Pierre”

Bajo la dirección de Grete Pagan, esta obra original de Milena Baisch, explora el tema del fracaso escolar y las presiones de los adultos en la vida de niños y jóvenes, y está dirigida a todo público mayor de 14 años de edad. Las obras del Grips Theater se caracterizan por manejar la crítica desde una perspectiva social a través de espectáculos llenos de humor, música y creatividad, para niños y jóvenes.


Este año todas las entradas tienen el mismo precio de Bs. 350 + IVA y se encuentran a la venta en la taquilla del Trasnocho Cultural, o a través de www.ticketmundo.com.